sábado, 20 de agosto de 2011

Idilio imperecedero

Ven aquí mi amor, siéntate a contemplar el fuego de las hogueras.
¿Puedes ver como las chispas se precipitan a lo desconocido para luego morir?
Son ráfagas de vehemencia ardiente, vinculadas al deseo de la propia vida...
Susúrrame frenesí, perdamos nuestra vista en los soles del crepúsculo. ¿Tienes miedo?
Ensalcemos juntos la purificación absoluta. Vive conmigo un delirio indomable...
Siente el solsticio de mi corazón entrelazado con la danza de las estrellas...
Cierra los ojos y piensa en mí. El silencio de esta noche será el único testigo de nuestra promesa. Nuestros destinos caminan de la mano. Siameses enamorados en un futuro incierto. Las venturas y penurias del llanto risueño...
Desvía tu mirada al cielo y descubre como sonríe la luna. Es la primera vez que divisa un amor de leyenda...

(Escrito y creado por Juan Antonio Acedo Díaz)